Las horas y calidad de nuestro sueño son esenciales para nuestra salud física y mental.
Existen diferentes consecuencias negativas si sufrimos alteraciones en el ritmo circadiano del sueño.
A corto plazo puede aparecer somnolencia excesiva diurna, desorientación, disminución de las capacidades cognitivas durante el periodo de vigilia forzada, insomnio durante el período de descanso y sueño no reparador. A largo plazo puede ocasionar problemas como enfermedades crónicas del hígado, del corazón o de otro órgano vital.
Aquí os dejamos algunas pautas para regular tu reloj biológico y mejorar la calidad de tu sueño:
• Mantenga horarios regulares para acostarse y levantarse
• Mantenga buenos hábitos alimentarios, una dieta equilibrada rica en frutas y verduras evitando las grasas de origen animal.
• Evite excitantes. Reduzca o suprima el consumo de café, té, cacao, bebidas colas y del chocolate.
• Practique algún tipo de ejercicio de relajación durante el día (Yoga, tai-chi, meditación…). Podrá ponerlo en práctica antes de acostarse.
• De paseos a la luz del día esto facilitara el aumento de melatonina en la noche y en consiguiente un mejor sueño.
• Repita cada noche una rutina de acciones que ayuden a prepararse mental y físicamente para irse a la cama. Lavarse los dientes, ponerse el pijama, preparar la ropa del día siguiente… A los niños las rutinas les hace sentir seguros.
• Disponga de un entorno apropiado para dormir (silencioso, oscuro y con temperatura agradable entre 18 y 20 grados.