Psicotips
CREANDO HÁBITOS PSICOLÓGICOS DE FELICIDAD
DIALOGOS INTERNOS
¿Conocéis la frase: a veces somos nuestro peor enemigo?. Bien, pues algo de verdad contiene. Los seremos humanos tenemos un diálogo interno negativo, también denominada voz crítica, muy intenso y constante.
Esta voz crítica puede dañar nuestra autoestima y puede aumentar la ansiedad profundamente, por lo que nuestro objetivo debe ser hablarnos con mayor compasión.
El ser humano tiene una clara tendencia a poner su atención en lo negativo. En base a nuestras propias experiencias vemos la vida a través de telescopios. Cada uno tiene el suyo propio y nos debemos preguntar si funciona correctamente o si por lo contrario contiene ciertas averías que no me permiten ver la realidad o verla muy distorsionada.
Aquí os dejo algunas estrategias que nos van a ayudar a manejar este diálogo interno negativo.
- 1. Cambia el foco de atención.
Quiero que hagas una lista de todas tus cualidades positivas y cada vez que te hables mal, piensa en estas.
Vamos a poner un ejemplo práctico. Una mujer ha llegado por 3 vez tarde al trabajo y se dice “soy una trabajadora pésima”. Acto seguido saca su lista de cualidades y entre ellas estaban: disciplinada, trabajadora, creativa…
Sí, puede que fuese impuntual, pero no podemos otorgarle a nuestra voz crítica el poder de llamarnos “mala trabajadora”.
- 2. Céntrate en el presente.
La mayoría de los pensamientos que nos provocan angustia están relacionados con nuestro futuro o con nuestro pasado. Vivimos preocupados por el “y si…” hasta el punto que aún teniendo cosas bonitas delante no las vemos. Pregúntate: ¿A día de hoy que tengo que me hace feliz o que me llena? Aprovéchalo.
- 3. Contraataca tu diálogo interno negativo.
Escribe en un papel todos los insultos o desprecios que te dices a ti mismo durante el día. Una vez que los tengas escritos quiero que escribas al lado otro pensamiento que lo reemplace. Este otro pensamiento no debe ser utópico o no realista, pero no debe ser tan duro/extremo como el primero. Volvamos al ejemplo de la profesora.
Pensamiento negativo: “He llegado impuntual 3 veces, soy malísima profesora”.
Pensamiento sustituto: “No me gusta llegar tarde y es algo sobre lo que quiero trabajar. No obstante, me esfuerzo mucho con mis niños y trato de ser lo más creativa posible todos los días. Me considero buena profe.”.
Podemos ser nuestros mejores enemigos o nuestros propios mejores amigos. ¿Qué eliges tú?
PODEMOS APRENDER A CAMBIAR NUESTRO DIÁLOGO INTERNO