Psicotips

CREANDO HÁBITOS  PSICOLÓGICOS DE FELICIDAD

CÓMO AUMENTAR LA CONFIANZA EN UNO MISMO

La autoconfianza y autoestima son esenciales para poder tener calidad de vida y relacionarme con los demás y conmigo mismo de una manera sana. 

Aquí os vamos a dejar algunos tips para aumentar esa confianza:

 

1. Sustituir los pensamientos negativos:

 

La mayoría de las personas tienen un diálogo interno muy negativo con ellos mismos. Os proponemos la siguiente idea: haz un registro de esos pensamientos al menos durante una semana y escríbelos en un diario. Una vez que los hayas registrado, trata de sustituirlos por pensamientos que no sean tan duros. 

Imagina que uno de tus pensamientos es: “He llegado otra vez tarde, menuda inútil, no valgo para nada”. 

Lo podríamos sustituir por el siguiente: “No estoy contenta por haber llegado tarde, pero me he esforzado mucho en el trabajo esta semana y también me quiero felicitar por ello”. 

 

2. Evitar el perfeccionismo y las exigencias:

 

Si quiero llegar a todo, hacer todo perfecto y no fracasar nunca, probablemente me esté fustigando demasiado. Cada vez que eso no se cumpla aparecerán frases del estilo “No ves te lo dije no vales para nada”. Trata de poner límites claros en el trabajo y en tu vida personal y trátate con autocompasión cada vez que frases. “No he conseguido llegar a realizar todo lo que tenía pensado, pero lo he intentado y estoy contengo conmigo mismo”. 

 

3. Practica el autocuidado

 

¿Qué mensaje le estoy mandando a mi autoestima si siempre priorizo a los demás antes que a mi mism@? No me estoy dando importancia, no me estoy cuidando. No podemos pretender aumentar la autoestima, si nuestras conductas del día a día trasmiten el mensaje contrario. Si llegas del trabajo agotada y crees que necesitas un descanso, ofrécetelo. Si sientes que tienes que poner un límite a un compañero de trabajo porque estas agotada esa semana, pónselo. Que tus conductas acompañen a una autoestima fuere. 

 

4. Valora tus logros. 

 

Tenemos una gran facilidad para machacarnos por todo lo malo que hacemos, en vez de poner el foco en lo que sí hemos logrado. Imagina que quieres mejorar tus hábitos de alimentación pero que esa semana ha habido dos días que has comido peor de la cuenta. Si me aplico el látigo “qué mal no has cumplido lo que te has propuesto” , probablemente la siguiente semana lo haré aún peor. No obstante, si me digo “qué bien, 5 días habiendo comido mucho más sano” probablemente afronte la siguiente semana con muchas más ganas y fuerza. 

Una idea aquí es registrar esos logros y poner ese registro en un lugar visible para que te acuerdes siempre de lo que SÍ haces bien. 

 

HÁBLATE MEJOR