Deportips

CREANDO HÁBITOS  DEPORTIVOS

¿CÓMO AFECTA A NUESTRO CUERPO DEJAR DE HACER EJERCICIO?

Y, si hemos sido deportistas, ¿cómo afecta a nuestro cuerpo dejar de hacer ejercicio?

Conforme explica el doctor Mario Lloret, especialista en Medicina del deporte y catedrático de Anatomía aplicada a la actividad física de INFEC, en una entrevista concedida a La Vanguardia (https://www.lavanguardia.com/vivo/ejercicio/20170226/414184118528/como-cambia-tu-cuerpo-cuando-dejas-de-hacer-ejercicio.html):

La falta de movimiento afectará a nuestra salud: pérdida de masa muscular, pérdida de fuerza y aumento de la capacidad para almacenar grasa.

El cuerpo aumenta el porcentaje de grasa y, si se continúa comiendo igual, el incremento del porcentaje graso va al alza irremediablemente, lo que podría comportar cambios en el metabolismo del colesterol, en la morfología arterial, en el incremento de peso, etc.

La ciencia de la actividad física y el deporte tiene muy bien estudiadas las repercusiones del abandono de ejercicio. Y la conclusión básica es que interrumpir la práctica regular de ejercicio favorece el envejecimiento lógico del organismo, en todos los sentidos.

Efectos cardiovasculares

En un cuerpo activo, sobre todo si está acostumbrado a ejercicios de resistencia, la capacidad del corazón para bombear sangre aumenta y el órgano está activo y fuerte, haciendo que llegue mejor el oxígeno a todas las partes del cuerpo. Además, crece la capilaridad, la capacidad de los vasos sanguíneos para irrigar más zonas y órganos.

Al abandonar un entrenamiento y reducir el trabajo de los músculos, el cuerpo consume menos oxígeno y también genera menos dióxido de carbono. La circulación también se desacelera, porque la musculatura no pide aportaciones extraordinarias de oxígeno para mantenerse activa.

Efectos musculares

Los cambios que más se notan, y más rápido, se caracterizan por la pérdida de fuerza y por la disminución del tamaño y la distribución de las fibras de los músculos, como señalan numerosos estudios científicos. De alguna forma la musculatura se acorta y perdemos elasticidad, además de volumen.

A partir de la octava semana de inactividad, la pérdida de la fuerza muscular se sitúa entre el 7 y el 12%, y el glucógeno muscular se reduce en un 40%.

El ejercicio regular mantiene a raya la distrofia muscular propia del paso del tiempo. Al volvernos pasivos se acelera el peso de la edad, que también conlleva una reducción en la potencia de la musculatura, en la agilidad, la coordinación y la movilidad del cuerpo. Nos volvemos más lentos y torpes.

Efectos sobre el metabolismo

Uno de los grandes beneficios del deporte es la capacidad de acelerar el metabolismo.

Una dieta sana y equilibrada y la práctica de ejercicio permiten actuar sobre el metabolismo, que de otra forma gasta poco y, por lo tanto, tiende a acumular energía en forma de grasa. El deporte, al incrementar la masa muscular, obliga al metabolismo a consumir más energía, que entonces no se almacena.

Por otro lado el ejercicio, en general, facilita que los niveles de glucosa (azúcar) en sangre disminuyan, por lo que se reduce el riesgo de diabetes.

Mente despejada

Al realizar ejercicio se liberan endorfinas, unos neurotransmisores que generan sensación de bienestar.

Sentirse mejor psicológicamente ahuyenta el riesgo de depresión, además de reforzar la autoestima y tener una vida más plena. Además, un cerebro bien oxigenado gracias al ejercicio funciona mejor.

Si bien es cierto que el impacto de estas consecuencias varía en función de la edad, del sexo y del tipo y la frecuencia con que el ejercicio se llevaba a cabo, abandonar el movimiento no es una buena idea. 

DEJAR DE HACER EJERCICIO TIENE MÚLTIPLES CONSECUENCIAS NEGATIVAS