Nuestros huesos nos acompañan toda la vida ; es importante mantenerlos fuertes y sanos.
En la infancia y en la madurez ( >40 años) son esencial los alimentos ricos en calcio:
Lácteos: 2-3 al dia
Boquerones o sardinas: los comemos con espinas ( enlatadas también).
Almejas y berberechos: aportan hierro y yodo.
Salmón: con gran cantidad de vit D, fija el calcio a los huesos
Espinacas, acelgas y berros: ricos en fibra (oxalatos) que dificultan la absorción de este mineral por lo que son menos efectivos que los lácteos.
La col rizada: no contiene oxalatos y además es rica en hierro.
Garbanzos y alubias: ricos en fibra, lo que dificulta su absorción.
Soja con isoflavonas: ayudan a prevenir la descalcificación de los huesos.
- Frutos secos : almendras y avellanas.
¿Cómo aprovechar al máximo el calcio que ingerimos?
- Potenciando el consumo diario de lácteos.
- Reduciendo el consumo de sal y cafeína.
- Tomando el sol con moderación (10-15 min /dia) para obtener vitamina D.
- Actividad física: mínimo 40 minutos /dia; indispensable para mantener la salud de nuestros huesos.